El Paseo Marítimo Rey de España de Fuengirola permite organizar un día completo sin perder de vista el Mediterráneo. A lo largo del recorrido se suceden playas, terrazas, chiringuitos, esculturas y zonas de ocio. No es necesario recorrerlo entero ni seguir una ruta cerrada: basta con elegir varios puntos y adaptar lo que apetezca en cada momento.

 

Empezar la mañana en Los Boliches

La primera hora es uno de los mejores momentos para caminar junto al mar. Hay menos movimiento, la temperatura resulta más agradable y las terrazas empiezan a servir desayunos con vistas a la playa.

Los Boliches es un buen punto de partida. Su pasado marinero sigue presente en el barrio y en algunos elementos del paseo. Entre ellos destacan el Monumento a la Peseta, convertido en una de sus imágenes más reconocibles, y el Banco de Boquerones, una escultura que recuerda la relación histórica de Fuengirola con la pesca y hace referencia al boquerón, pescado típico de la zona y apodo con el que se conoce a los malagueños. 

Después del desayuno, el día puede continuar con un paseo por la orilla, algo de ejercicio o unas horas de playa antes de que llegue el tramo más caluroso.

Un baño y una comida junto al mar

Las playas de Los Boliches-Gaviotas y Fuengirola permiten combinar el baño con los servicios del paseo marítimo. Se puede descansar en una hamaca, utilizar las zonas deportivas o acercarse al Puerto Deportivo, situado en pleno centro de la ciudad.

Desde el puerto parten también excursiones en barco y salidas para el avistamiento de delfines. Es una alternativa para quienes quieran incorporar una experiencia náutica a la jornada, aunque en verano conviene reservar con antelación.

A la hora de comer, el chiringuito es la opción más ligada al entorno. Espetos de sardinas, pescaíto frito, calamares o arroces permiten continuar el día sin alejarse de la playa. En temporada alta, reservar o acudir antes de la hora punta ayuda a disfrutar con más tranquilidad.

Una tarde adaptada a cada plan

Después de comer llega el momento de tomarse las cosas con calma. Una sobremesa, un café frente al mar o un rato bajo la sombrilla pueden ser suficientes antes de seguir caminando. 

Las familias pueden dirigirse hacia el Parque de Poniente, un espacio verde próximo al litoral que cuenta con un parque infantil inspirado en un gran barco pirata. También es posible detenerse en el Puerto Deportivo, tomar un helado o elegir un banco desde el que contemplar el movimiento del paseo.

La ventaja es que no todo el grupo tiene que hacer lo mismo. Mientras unos aprovechan la playa, otros pueden descansar en una terraza o disfrutar de los espacios de ocio cercanos.

Atardecer en el entorno del Castillo Sohail

El extremo occidental ofrece uno de los mejores cierres para la jornada. Desde el entorno del Castillo Sohail se contemplan la playa, la desembocadura del río y buena parte del litoral. La ruta puede continuar por el Parque Fluvial o detenerse mientras cambia la luz.

El castillo es uno de los grandes símbolos de Fuengirola y también un espacio central de su programación cultural. Durante la temporada de Marenostrum Fuengirola, su entorno acoge conciertos, festivales y espectáculos de distintos formatos.

Consultar la agenda antes de salir

La agenda puede convertir el paseo en un día todavía más completo. Además de Marenostrum, Fuengirola programa actividades culturales, musicales y familiares en diferentes puntos de la ciudad.

Lo más práctico es consultar previamente la agenda oficial del Ayuntamiento de Fuengirola y la web oficial de Marenostrum Fuengirola. Así se pueden conocer los horarios, comprobar la disponibilidad de entradas y adaptar el recorrido al evento elegido.

Con concierto o sin él, el paseo mantiene su ambiente cuando cae la noche. Una cena frente al mar, un helado o una última caminata junto a la orilla son suficientes para cerrar una jornada que demuestra todo lo que puede dar de sí el litoral de Fuengirola.